Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A pocas horas de la capital, descendiendo por las carreteras que bajan hacia el Tequendama o https://dianexcxl879151.smblogsites.com/40392519/entre-naturaleza-y-lujo-el-nuevo-encanto-de-las-fincas-en-cundinamarca